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Contratar en el Huila: los compromisos de empleo que hacemos

Phoenix Initiative5 min de lectura

Primer plano de manos curtidas cepillando una vara de guadua dorada sobre un banco de trabajo, con virutas suspendidas en la luz de la tarde

Un proyecto que llega a una zona rural trae siempre la misma promesa, casi siempre en forma de cifra: empleo. Es lo más fácil de anunciar y lo más difícil de sostener, porque cuando alguien va a comprobarlo la cifra ya fue redefinida en silencio: una semana de jornal contada igual que una carrera.

Por eso este artículo no trae ninguna cifra. Phoenix Initiative Colombia no ha contratado a nadie. Ni un contrato firmado, ni un cargo ocupado, ni un cupo de formación tomado. Phoenix Oasis, el centro que se construye en Rivera, Huila, abrirá el 30 de junio de 2028, y toda la historia laboral está por delante.

Lo que sigue son las reglas con las que el proyecto pretende contratar. Se publican temprano a propósito. Los compromisos asumidos antes de que exista presión para doblarlos son los únicos que valen algo.

Por qué decirlo ahora y no después

Cada decisión de contratación parece razonable en el momento en que se toma. Solo al cabo de un año aparece el patrón: los cargos calificados fueron para gente que llegó con el proyecto, los empleos locales fueron todos temporales, las mujeres quedaron en aseo y los hombres en obra. Nadie decidió eso. Simplemente ocurrió, una decisión razonable tras otra.

La manera de evitarlo es escribir las restricciones antes de la primera decisión, en un documento que sobreviva a quien decide.

Los compromisos

  • Lo local primero, y definido. Prioridad a personas de Rivera y de los municipios vecinos del Huila, con una definición escrita de "local" y no una palabra estirada hasta significar lo que convenga.
  • Empleo formal. Contratos escritos bajo la ley laboral colombiana, con las afiliaciones que corresponden: salud, pensión y riesgos laborales. Ningún arreglo informal en efectivo, ni en el sitio ni por intermediarios.
  • Ningún trabajo gratis. Sin pasantías no remuneradas, sin períodos de prueba sin pago, sin roles "voluntarios" que en realidad son empleos con otro nombre.
  • A igual cargo, igual pago, con bandas salariales registradas internamente para que la pregunta pueda responderse de verdad.
  • Mujeres en todas las categorías, incluidos los oficios de obra. No una cuota sobre el total, sino el rechazo a una estructura donde las mujeres solo aparezcan en las categorías peor pagadas.
  • Formación ligada a la contratación. Cuando un cargo exija una destreza que todavía escasea en la zona, lo predeterminado es formar y no importar la destreza de manera permanente.
  • Contratistas sujetos a las mismas condiciones. Un compromiso que se detiene en la frontera de un subcontrato no es un compromiso: es un hueco.

La fase de obra no es la fase de operación

Son dos mercados laborales distintos y conviene hablar de ellos por separado, porque confundirlos es justamente el modo en que los proyectos inflan lo que ofrecen.

El trabajo de construcción es intenso, calificado y finito. Se acaba. Presentar una fase de obra como empleo local duradero es un truco conocido; el encuadre honesto es el contrario: una obra es la oportunidad de dejar atrás destrezas y experiencia certificada que duren más que el sitio. La guadua, la madera y la piedra volcánica — los materiales previstos para los bungalós ecológicos — pertenecen a una tradición constructiva colombiana real, y trabajarlas es un oficio transferible, no una tarea pasajera.

La operación es la historia larga: hospitalidad, mantenimiento, cocina, predio, entrenamiento. Otras destrezas, otra estacionalidad, y la fase en la que un proyecto se vuelve parte de una economía local o sigue siendo un recinto con portería.

A quién suele dejar por fuera un lugar así

Los esquemas de empleo rural tienen puntos ciegos previsibles, y nombrarlos por anticipado sale más barato que descubrirlos después.

A las mujeres con hijos pequeños las excluyen los turnos, no una política. A quien no tiene transporte lo excluye la geografía. A quien no tiene historia laboral formal lo excluyen hábitos de selección que premian el papel por encima de la capacidad. A los trabajadores mayores los excluyen supuestos que nadie dice en voz alta.

La intención es diseñar contra cada uno: horarios pensados alrededor de la jornada escolar cuando el cargo lo permita, transporte tratado como parte del diseño del puesto y no como problema privado del empleado, y una selección que evalúe lo que una persona sabe hacer y no lo que sabe documentar.

Lo que vamos a reportar

No "empleos creados". Esa expresión no va a aparecer.

El plan es reportar el número de personas empleadas con su condición — indefinido, término fijo, fase de obra —, la proporción que viene del municipio y del departamento, la distribución de mujeres entre categorías salariales y no dentro del total, y cuántas personas pasaron de un cupo de formación a un cargo pago. Las distribuciones incómodas se publicarán tal como salgan.

Una prueba que perderemos si somos descuidados

Esta es la medida honesta de si algo de esto funcionó, y no estará disponible en años: cuando alguien se va del proyecto, ¿se va con más de lo que traía? Un certificado que sirva en otra parte, un oficio, una historia laboral formal, una referencia.

Phoenix Oasis abrirá el 30 de junio de 2028. Cada compromiso anterior se refiere a un futuro que aún no empieza, y cada uno está escrito de una forma que después podrá contrastarse con la realidad. Ese es el sentido de publicarlo ahora: la misión y sus compromisos están en la página de la fundación.

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